Buenas tardes y muchas gracias por estar aquí.
Sé que estas no son las palabras que les gustaría oír. Sepan que tampoco son las que me gustaría pronunciar, especialmente si se trata de decírselas a ustedes, mis amigos, mis amigas, mi familia, la gente con la que hemos caminado una muy larga ruta, remando contra corriente, luchando a diario y sacrificando momentos para estar de pie en cada lugar donde el deber y la responsabilidad llaman.
Durante todos estos años hemos trabajado juntos en un proyecto con objetivos muy bien definidos. Hicimos lo necesario y muchas veces lo que estaba más allá de nuestros alcances ¿y saben qué? Lo conseguimos. Construimos una propuesta clara y ganamos la simpatía de muchos y de muchas sonorenses.
Las cosas como ustedes saben no tuvieron hasta el día de hoy el desenlace esperado, no el que esperábamos nosotros como parte de este equipo y desde luego con la que muchos ciudadanos de este estado están y seguirán simpatizando.
Hace unos momentos, ante los líderes de mi partido, ante la estructura, ante quienes respeto y desde luego me siento muy orgulloso, ratifiqué mi compromiso de participar a partir de hoy en construir (no está terminada de construir) una candidatura y un proyecto de unidad, un proyecto de unidad que ayer mismo le comenté al presidente de mi partido, a quien respeto mucho, a César Camacho, que sea un proyecto de construcción, no de foto, no de palabra y sí de hechos y, sobre todo, respetando la dignidad de la gente que nos sigue, que cree en nosotros, de los priístas y desde luego de la gente que también quiere participar en la política y en la vida social de su estado.
Ahora bien, estamos aquí y aquí está la pregunta: ¿Qué debemos hacer?
Estamos frente a una decisión personal, nada más que no soy solo, sino colectiva porque están ustedes, los liderazgos, mi equipo, mi familia. Estamos en el momento de poner en la balanza cada quien a partir de su propio análisis y circunstancia, pero también pensando en esto que es un proyecto que nos rebasa, que trasciende el ámbito de lo personal y que requiere definiciones que sin duda tendrán un gran impacto en lo que está por venir.
La decisión del partido, estarán de acuerdo conmigo, no fue la que esperábamos; sin embargo, alimentar por nosotros la desunión, el rencor, el conflicto interno, sería lo que desde el gobierno del Estado y desde el PAN están esperando de nosotros. Quieren que nos dividamos, quieren que nos peleemos, quieren que nos destruyamos.
Allá, ayer, en el Distrito Federal, ante la dirigencia nacional de mi partido, me comprometí a apoyar y a alentar la unidad. Sí me comprometí, pero a iniciarlo, a construirla de a deveras.
Hoy quiero hacer un llamado con todo respeto a las decisiones de todos ustedes, con todo respeto de la militancia, de los que son priístas igual que yo y a la decisión de ciudadanos, quienes no son priístas, pero son gente de la sociedad que busca lo mejor para su familia, para su comunidad, para su estado, para su municipio y que participa a través de los partidos.
Hoy quiero hacer un llamado a que cerremos filas porque es la única manera de recuperar Sonora y comenzar un trabajo de reconstrucción en todos los sentidos. Nada, y eso es lo que estamos viendo en las redes sociales, causaría más regocijo a la gente del frente con la que no estamos de acuerdo, a la gente que llegó al poder y que se ha servido y que ha hecho cosas sin precedente en la historia de corrupción y en la falta de respeto a lo que nos han enseñado y a lo que queremos para Sonora; nada les encantaría más que una desbandada, que un abandono de trinchera y por eso incitaría el camino para que no se mantuviera un gobierno que no ha sabido ejercer el poder público ni con responsabilidad ni con honestidad ni con eficiencia y con una gran sinvergüenza.
No es que nosotros aquí en el partido estemos contentos con tal o cual persona o no, pero sí estoy convencido, como muchos, de que los que están ahorita se deben de ir, antes que cualquier otra cosa.
No será la primera vez. Nosotros aquí podemos aguantar de pie y vamos a seguir de pie todos los días y años que nos quedan por delante, pero Sonora no aguanta seis años más de un gobierno como el que nos han mostrado en este sexenio.
Es importante, ojo, mantener y construir la unidad, sostener esa gran estructura que nos ha costado mucho trabajo hacer en el estado, con mi participación como gestor, como representante popular, como senador, en cada municipio, en cada comunidad, para seguir conquistando no nada más puestos de elección, sino cosas y proyectos que puedan beneficiar a nuestros hijos, a nuestras familias, y desde luego combatir la desigualdad y trabajar en la transparencia.
No es un cargo, no es una posición, no es una elección la que nos va a detener a hacer cosas por Sonora. Los que aquí hemos estado, hombres y mujeres de bien, guerreros, guerreras de una causa en la que hemos sabido de victorias y adversidades sabemos que la adversidad es dolorosa, pero también sabemos que la adversidad forja el espíritu, templa el carácter, mantiene el corazón vivo para seguir luchando.
Yo creo verdaderamente que debemos mantenernos juntos porque es la única manera que tenemos para seguir de pie, construyendo este proyecto que de ninguna manera se ha agotado, de ninguna manera, precisamente, los últimos acontecimientos en las últimas horas, son un motivo para dejar de seguir luchando por el respeto a la dignidad, a la voluntad, a las decisiones de nuestra gente.
Todavía vienen cosas más que ver en los municipios por democratizar las prácticas de nuestro partido, desde luego el cumplimiento y el compromiso con la sociedad y no con las cúpulas, que quede muy claro.
Y a eso los invito, a que hagamos política de bien, lo que nos enseñaron, lo que mi padre Don César y lo que mi madre Doña Marcela me transmitieron no solamente con sus palabras sino también con su ejemplo, lo que cada uno de nosotros nos sentimos orgullosos de nuestras familias y lo que cada uno de nosotros también nos sentimos con la esperanza de que nuestros hijos puedan ser mucho mejores por nosotros y mucho mejores ciudadanos.
Por eso no quiero, no estoy de acuerdo con que sigamos fomentando la división, fomentando el rencor, fomentando la calumnia, fomentando en las redes sociales que deben de ser, como sus creadores lo hicieron, no de anónimos cobardes y sí de hombres y mujeres comprometidos que quieren un mayor bienestar con la gente, no de intereses oscuros que pretenden destruir trayectorias y que nada bueno dejan ni a la gente ni a las próximas generaciones.
Amigas y amigos, les quiero decir mucho, pero mucho ánimo, con la frente en alto. Vamos a darle, vamos a seguir de frente. Ahorita podría parecer que estamos en lo más oscuro de la noche, pero vamos a empujar al sol porque ya se acerca la madrugada y ya se acerca la esperanza y la fe de que nada ni nadie nos va a detener por ser mejores, de que nada ni nadie va a detener este proyecto de muchos y muchas sonorenses que vamos a seguir adelante.
Por eso, a partir de hoy les digo que no me voy a sentar para nada, voy a trabajar por la unidad en Sonora, por la unidad en mi partido sí, pero por la unidad con dignidad; unidad sí, pero unidad para servir a Sonora, no para unos cuantos; unidad sí para engrandecer a nuestros hijos y a nuestra historia, unidad sí y que quede muy claro: sí unidad, pero con dignidad de los hombres y las mujeres.
Muchas gracias, amigos y amigas.