Febrero 27, 2015

Ciudad de México (SinEmbargo).– Servando Gómez Martínez, el hombre que doblegó a políticos y tuvo en jaque, durante años, a Michoacán, fue presentado la tarde de este viernes ante reporteros, luego de que fuera detenido en Morelia y trasladado a la capital del país en medio de un fuerte operativo.

“La Tuta” –uno de los dos apodos con el que se le identifica, el otro es “El Profe”– apareció con el cabello más corto que cuando se presentaba en los videos que protagonizó y que lo volvieron uno de los rostros más conocidos del narcotráfico internacional, quizás sólo comparable con Pablo Escobar. Otros capos mexicanos notorios, como Joaquín “El Chapo” Guzmán, Juan José “El Azúl” Esparragoza, Amado Carrillo, Ismael “El Mayo” Zambada e incluso las mismas cabezas de Los Caballeros Templarios o de La Familia Michoacana, optaron siempre por mantener su imagen oculta.

Primera imagen de La Tuta tras su captura

Gómez Martínez, sin embargo, dio entrevistas, se dejó retratar por pobladores o por su propio equipo “de comunicación”. Y eso lo hizo más vulnerable, al punto que, en su última grabación, sugirió que se cambiaría de rostro por medio de cirugía plástica e incluso el timbre de su voz.

Fundador del cártel de los Templarios, “La Tuta” tomó mayor notoriedad cuando se difundieron videos, ordenados por él, en donde compra la voluntad de políticos.

El michoacano, nacido en Arteaga el 6 de febrero de 1966, quien cobró todavía hasta hace unos años como maestro, está acusado de distintas modalidades de crimen organizado. Por supuesto está el tráfico de drogas; también secuestro, asesinatos, extorsión, robo. Se le atribuyen además numerosos ataques contra instalaciones policiales y contra el Ejército mexicano, comprar protección a alcaldes y policías y financiar campañas políticas.

Durante la presentación de “La Tuta” en el hangar de la Procuraduría General de la República (PGR), Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación (Segob), dijo que en años anteriores se realizaron intentos aislados y pocos eficaces para terminar con el combate del crimen en Michoacán, que tenía, aseguró, el control absoluto sobre algunos sectores de la sociedad.

“El resultado negativo fue de todos conocido”, enfatizó Osorio Chong, criticando así la administración del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa, sin decir su nombre.

Dijo también que ya se retomó el control del puerto de Lázaro Cárdenas, una de las principales fuentes de financiamiento de los grupos delictivos.

El titular de Segob agregó que ha habido detenciones de “un número importante” de secuestradores e integrantes del crimen organizado, siendo el de “La Tuta” el más importante en el crimen organizado, porque era “el criminal más buscado de todo México”, dijo.

Por su parte, el Comisionado Nacional de Seguridad Monte Alejandro Rubido, informó que en seguimiento con las acciones del Estado de mexicano, fuerzas federales del gabinete de seguridad con base en tareas de inteligencia, lograron la detención de Servando Gómez, quien tiene 49 años de edad y es originario de Arteaga, Michoacán.

Junto a “La Tuta” se detuvo a ocho personas más: Eduardo Esteban Avilés, María Antonieta Ávalos, Juan Manuel Ayala Maldonado, Edgar Augusto Ramírez Aro, Fabricio Magaña Jurado, Jesús Fernando Magaña Gutiérrez y Cristian Emanuel Arias Sánchez.

A los detenidos se les decomisaron tres granadas de fragmentación, cuatro armas largas, dos cargadores de disco y un paquete de cocaína, además de aparatos de comunicación.

“La Tuta” fue presentado ante los medios esposa, vistiendo un pantalón de mezclilla, una sudadera negra, la cabeza agachada, sin su característica cachucha que lo acompañaba en casi la mayoría de sus videos.

Con el rostro siempre viendo al suelo, fue sujetado por dos policías federales, quienes junto con su hermano, Flavio Gómez, lo subieron a un vehículo de la corporación. Ya en el helicóptero de la Policía Federal, Servando Gómez permaneció con el semblante decaído.

En tanto, el Gobernador de Michoacán Salvador Jara Guerrero emitió un mensaje desde la Casa de Gobierno tras la detención de Servando Gómez, “La Tuta”, y dijo que durante el operativo de captura del capo informados sobre los pormenores de las acciones que corporaciones realizaron.

Destacó que la detención del delincuente más buscado en México, fue un objetivo que se impuso desde hace un año, cuando se incrementaron los operativos de las fuerzas federales en Michoacán.

El Gobernador estuvo acompañado por el mando especial para la seguridad en la entidad, Felipe Gurrola.

Uno de los hechos más sangrientos en el que se le involucra fue el asesinato de 12 policías federales en 2009, en venganza por la captura de un jefe de La Familia. Los agentes fueron torturados y sus cuerpos aparecieron apilados al borde de una autopista. Desde hace más de un año el gobierno mexicano y los ahora disueltos grupos civiles de autodefensa de Michoacán, en el oeste del país, lo buscaban en la región de Tierra Caliente del estado de Michoacán, su escenario de operaciones. El arresto tuvo lugar en Morelia, la capital estatal.

Lo rastrearon por cuevas, cerros y lugares inhóspitos. En especial, desde marzo del año pasado, cuando quedó como líder único de la organización tras la muerte y captura de otros dirigentes.

“La Tuta”, antes parte de la cúpula criminal de La Familia Michoacana (junto con Nazario Moreno González, “El Chayo”, y de José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango Méndez”), se convirtió en una alta prioridad del Gobierno federal. Autoridades ofrecerían una recompensa de 30 millones de pesos por información que llevara a él. Está acusado de asesinatos, secuestros, sobornos y tráfico de drogas. En sus momentos de mayor poder, llegó a controlar incluso el tráfico de hierro por mar, que lograba con ayuda de mafias chinas.

Llegó a declarar en entrevistas (o en videos producidos por él mismo) que se dedicaba al tráfico de drogas. Cuando empezó a perder base social en los pueblos de Michoacán, intentó construirse una imagen de salvador.

“Somos servidores, no estamos para servirnos”, dijo en una entrevista dada a conocer en Youtube. “Se ha dicho en la televisión y lo han dicho los comunitarios que nosotros robamos y extorsionamos. Y no lo dudo, que haya muchachos que tontamente lo hagan. Pero la dirección no lo avala. Y no tenemos una varita mágica para estar encantando a todos y que se queden quietecitos hasta que les inyectemos en su cabeza qué es bien y qué es mal”.

En febrero de 2013, hartos de la extorsión, los abusos y asesinatos, grupos civiles armados se levantaron en Tierra Caliente y, liderados por el doctor José Manuel Mireles, emprendieron una lucha cuerpo a cuerpo por la recuperación de territorios en manos de Los Templarios. Esto marcó el inicio del fin del cártel comandado por “La Tuta”. Posteriormente, un operativo civil y militar del Gobierno federal inició un rescate de la entidad. Sin embargo, la violencia continúa hasta estos días.

Profesor de la Escuela Normal de Arteaga, en donde cobró durante años como maestro, Servando Gómez se hizo famoso internacionalmente por su capacidad para corromper a funcionarios y fuerzas del orden público. Muchos de estos actos los grababa y luego, cuando estuvo bajo presión, difundió varios de estos videos.

Se dice que “La Tuta” guarda más videos de autoridades en momentos en los que negocian con él o cuando reciben pagos.

En julio del 2014 se dio a conocer, por ejemplo, un video en el que se muestra una conversación entre él y Rodrigo Vallejo Mora, hijo menor del entonces Gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa. Vallejo renunciaría poco después.

Jesús Reyna García, Gobernador suplente de Michoacán, fue detenido el 4 de abril del 2014 por la Procuraduría General de la República acusado de proteger a “La Tuta”. Muchos alcaldes también han sido detenidos en los últimos años por colaborar con su grupo criminal.

El pasado 2 de febrero, “La Tuta” difundió su “último audio”, en el que negó tener tratos con las fuerzas federales y haber pagado un millón de dólares al Ejército Mexicano. Gómez Martínez dijo en el registro de voz que circuló en redes sociales:

“No tengo trato ni con el Ejército, ni con la Marina, ni con la Gendarmería, ni con la Policía Federal, ni con la DEA, ni con ninguna de las corporaciones que andan atrás de mí. Lo que yo sé es que me tengo que cuidar de ellas”.

Servando Gómez aseguró que el audio sería el último que difundiría “no por miedo ni porque me vayan a agarrar o me vayan a matar, porque yo tengo que tomar mis medidas, tengo que hacerme a un ladito y cuidarme”.

En el audio de una duración aproximada de 7 minutos,  “La Tuta” habló sobre los hermanos Sierra Santana, quienes son los líderes del grupo criminal de “Los Viagras” y a quienes consideró como delincuentes peores que él porque “no tienen el tacto, no tiene honor, se dedican al robo, al secuestro”.

Además dijo estar arrepentido de haberlos conocido y haberlos protegido:

“Yo también me he contradicho mucho, y ya pedí disculpas y arrepentido estoy de haber estado al frente de ese grupo, porque como dije no había de otra, yo sé que el Gobierno federal, todas las instituciones, es su obligación andar atrás de mí, pues adelante señores, tienen que buscarme, tienen que hacer su trabajo”, indicó.

“La Tuta” se distinguió entre sus socios por su brutalidad, pero también por su inteligencia. Sabía que el control de los medios podía generarle una imagen en la base social, donde se movía. Durante años pagó a periodistas para que lo asesoraran, se sabe. Eliseo Caballero, corresponsal de Televisa, fue exhibido en un video con el capo.

En 2009, con todo el poder a cuestas, llamó a un canal de televisión de Michoacán para hablar en vivo y ofrecer un pacto al gobierno. Dijo que su cártel era un “mal necesario”, que respetaba al Ejército pero no a la Policía Federal y pidió a Dios “durar un poquito más con vida”.

–Nunca voy a dejar que nadie me agarre en la Tierra y espero que Dios me de esa oportunidad –dijo.

“La Tuta” empezó en el negocio de las drogas en 2001 vendiendo marihuana por su cuenta. Luego se sumó al cártel de La Familia, una organización con ideología seudo-religiosa creada en 2006 por “El Chayo”, y escaló hasta llegar a ser jefe operativo.

Cuando en diciembre de 2010 el Gobierno mexicano dio por muerto –erróneamente– a “El Chayo” en un enfrentamiento con la policía, Servando Gómez y otros líderes fieles al fundador formaron el cártel de Los Caballeros Templarios.

Desde entonces se creía que “La Tuta” había quedado como jefe máximo del nuevo grupo, junto con su socio Enrique “Kike” Plancarte. La farsa duró más de tres años.

Con un mensaje dirigido a sus seguidores “La Tuta” hizo creer a las autoridades que “El Chayo” efectivamente había fallecido, pero todavía seguía vivo.

“Que Dios lo tenga en su santa gloria, donde quiera que se encuentre”, dijo Gómez Martínez. “Algún día algo tenía que pasar. Si ya sucedió esto no se acaba, vamos a seguir hacia adelante”.

Pero “El Chayo” operaba todavía.

En marzo de 2014, fuerzas federales lo mataron y lo identificaron plenamente y poco después también acabaron con la vida de Plancarte. “La Tuta” quedó entonces al frente de la organización.