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Ciudad de México, a 22 de septiembre del 2015.- La diputada federal del PRI, Sylvana Beltrones, aseguró que el tráfico de bebés y menores de edad puede configurar el delito de delincuencia organizada, toda vez que para su realización se requiere del conjunto de más de dos personas, incluidos quienes “compran” a los menores de edad, ya sea con fines de adopción o de trata sexual.

Se trata de un asunto que implica abuso y engaño en contra de las víctimas, menores de edad y familiares adultos, y actividades incluso trasfronterizas para hacer llegar a los bebés a otros países.

La legisladora priista por el estado de Sonora, junto con otros cuatro diputados del mismo partido, suscribió un acuerdo para abrir una investigación federal y otra estatal en torno a una presunta red de tráfico de menores en su entidad.

Ahí, Beltrones afirmó que aún y cuando existe un marco nacional y convencional muy extenso respecto a los derechos de los niños, “en México resta mucho por hacer en cuanto a su protección, puesto que los menores siguen siendo uno de los grupos más vulnerables que existe en el país, con un alto riesgo de abusos y exposición a entornos violentos en el hogar y en la escuela”.

Calificó de “sumamente preocupante” el hecho de que México ocupe el lugar 28 en el mundo y el 5 en América Latina con mayor comercio sexual de menores.

La luchadora social sonorense reveló que de acuerdo al informe “La infancia cuenta en México 2013”, publicado por la Red por los Derechos de la Infancia en México, en el país existían, hasta 2012, más de 29 mil menores sin el cuidado de sus padres.

De éstos, el 58 por ciento –casi 17 mil menores de edad- eran niñas y el restante 42 por ciento niños, que vivían en 703 centros de atención, de los cuales el 89 por ciento –unos 625-, eran operados por organizaciones no gubernamentales y el resto por centros asistenciales del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Sylvana Beltrones acusó que si bien el escándalo sobre la venta de bebés estalló en su natal Sonora, no es un fenómeno exclusivo de esa entidad, sino que tiene lugar en otros puntos de la República Mexicana y que está a cargo de auténticas bandas del crimen organizado.

Recordó que, de acuerdo a las investigaciones del caso, los interesados nacionales en la compra de bebés pagaban cantidades desde los 100 mil hasta los 180 mil pesos por cada criatura, mientras que si eran de Estados Unidos tenían que pagar hasta 20 mil dólares, equivalentes a unos 300 mil pesos al tipo de cambio de esa fecha.