Fuente: proceso.com.mx

MONTERREY, NL (apro).- El exmandatario priista de Nuevo León, Rodrigo Medina de la Cruz, denunció un linchamiento por parte del gobierno de Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, pues señala que no hay pruebas en su contra y que los señalamientos sobre corrupción que le imputan son inventos para desviar la atención de la ciudadanía de la inseguridad que aqueja a la entidad.

En una carta que difundió hoy, el anterior mandatario en el sexenio 2009-2015 mencionó que la Fiscalía Anticorrupción que encabeza Ernesto Canales, fue creada con el único propósito de perseguirlo a él, y surgió junto con una campaña de desprestigio en medios de comunicación, lo que ha violentado sus “más elementales derechos humanos”.

“El fiscal ha hecho pronunciamientos públicos que evidencian parcialidad y constituyen un juicio paralelo ante la sociedad, violando nuestro derecho humano a ser tratados como inocentes durante el procedimiento, provocando un ejemplo corruptor en el mismo, como lo ha señalado la Suprema Corte de Justicia de la Nación y las Cortes internacionales”, se quejó.

Este viernes, Canales dio a conocer que Medina de la Cruz junto con otras diez personas que trabajaron como servidores públicos en su administración, son objeto de embargo precautorio de bienes, para que aclaren las acusaciones que se les hacen por haber participado en el desvío de recursos de hasta tres mil 600 millones de pesos detectados en una auditoría parcial que emprende la administración de El Bronco.

En respuesta a los señalamientos, Medina respondió que es víctima de una persecución política, acusación que sustenta con la revelación en conferencia de prensa, de este procedimiento judicial y administrativo en su contra, precisamente en las vísperas de un proceso electoral “de gran importancia para el país y en el momento en el que el gobierno del estado enfrenta severas crisis de inseguridad y disminución de la inversión”.

“Desconozco el sustento legal de las acusaciones, ya que no fui citado por el Ministerio Público, lo que me hubiera permitido responder  a las infundadas acusaciones. Sin embargo, el día de hoy se hizo patente que su interés es el escándalo público para distraer la atención de la sociedad de los verdaderos problemas y no  del conocimiento de la verdad”, señaló.

Recordó que desde el pasado proceso electoral, fue objeto de imputaciones falsas que afectaban, también, a su familia, y la nueva administración de Rodríguez Calderón ha hecho de su persecución una prioridad.

Concluyó Medina: “Tengo la conciencia tranquila y el pueblo de Nuevo León puede estar seguro que en mi gestión no se llevó a cabo alguna conducta indebida y para ello, acudiré a los tribunales competentes, los que reconocerán lo infundado de las acusaciones”.