Ruinas y recuento de desastres en informes municipales


Maloro Acosta y Faustino Félix.

El Mentidero

Septiembre 19, 2016

Ruinas y recuento de desastres en informes municipales

 

Por Cornelio Montaño C.

Llorar la ruina y un recuento pormenorizado de los desastres en que recibieron los municipios, fue el común denominador en la mayoría de los primeros informes rendidos el 15 de septiembre por los alcaldes de Sonora.

Principalmente para los alcaldes Manuel Ignacio “Maloro” Acota, de Hermosillo, y Faustino “Tinito” Félix Chávez, de Cajeme, los dos municipios más importantes de Sonora, ha sido un año de enormes retos y sin recursos para resolverlos, y lo malo es que la falta de dinero continuará para el 2017, ante lo cual tendrán que hacer uso de mucho ingenio, innovación y creatividad para poner orden en sus terrenos en los dos años que les restan.

Tanto el Maloro como el Tinito recibieron ciudades echas pedazos en materia de infraestructura urbana y servicios públicos, y de paso con enormes deudas, y todo el primer año se les ha ido en administrar la ruina y resolver unos problemas, mientras se les hacían grandes otros, como la inseguridad que persiste tanto en Hermosillo como en Ciudad Obregón.

Al Maloro le entregó pésimos resultados un alcalde panista, Alejandro López Caballero, y a Faustino le entregó un presidente municipal emanado de su propio partido, el PRI, y hoy despacha como secretario de Desarrollo Social del Gobierno del Estado, Rogelio Díaz Brown. O sea que los hay buenos y los hay malos, tanto en uno como en otro partido.

En su primer informe rendido en el Auditorio Cívico del Estado, a donde acudió el secretario de Gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella, con la representación de la gobernadora Claudia Pavlovich, quien tuvo que atender en esos momentos una crisis de inseguridad en Guaymas por el violento asalto a un camión de valores, el Maloro resumió que recibió una administración sumida en el caos con una deuda pública bancaria que pasó de 537 millones de pesos en 2009 a mil 538 millones de pesos en el 2015; otra de corto plazo de 148 millones y además 647 millones pendientes de pago a proveedores, lo que da una deuda total que asciende a más de  2 mil 300 millones de pesos.

Eso, además de calles y bulevares hechos pedazos, intransitables, así como un área de servicios públicos muy costosa y en pésimas condiciones, prácticamente sin vehículos ni equipo para brindar el servicio de recolección y limpia.

Hoy, a un año de ejercicio de gobierno, el Maloro asegura que se ha puesto orden y están listos él y su equipo para emprender la transformación de Hermosillo, así que es de suponer que para su segundo informe de gobierno escucharemos buenos resultados y una reducción significativa de la deuda pública del Municipio, con servicios públicos al 100 y la inseguridad controlada, porque el Alcalde hermosillense aseguró que no vino a trabajar para encuestas, sino a tomar medidas difíciles y que no va a patear el bote para heredarle las broncas a la próxima administración. Así sea.

En este tema de la inseguridad, el Maloro fue muy enfático en señalar que debido a fallas del Nuevo Sistema de Justicia Penal, el 90 por ciento de los delincuentes que han detenido en Hermosillo, andan libres por las calles y siguiendo sus procesos en libertad, o de plano lograron acuerdos y ya no pisaron la cárcel.

El Maloro se dijo indignado por esta situación y se puso del lado de la indignada ciudadanía hermosillense que sufre por la inseguridad mientras los malandrines gozan de todos sus derechos.

 

Cajeme en las mismas condiciones

El municipio de Cajeme que gobierna el alcalde Faustino Félix Chávez, está en las mismas o peores condiciones que Hermosillo, con todavía más problemas de inseguridad que la capital sonorense y lo bueno es que el Tinito al menos no niega esa situación.

“Hay mucho qué hacer, poco dinero y poco tiempo para hacerlo; pero eso ni nos paraliza, ni nos tiene cruzados de brazos”, dijo el alcalde Faustino Félix, en su primer informe de gobierno.

También se encontró con una administración sin dinero, que le entregó el “Roger” Díaz Brown. Con una ciudad desgreñada, sin servicios públicos, con parques, camellones, jardines y solares baldíos copados por la maleza y vialidades en el primer cuadro ya sin pavimento, con verdaderos cráteres que las hacían intransitables, y la verdad Ciudad Obregón no ha cambiado mucho en este último año.

Ni qué decir de la inseguridad, recibió un municipio con muchos problemas, pero en el último año ha empeorado al grado de ubicarse junto con Hermosillo entre los 25 municipios del país con los mayores índices de delitos de alto impacto.

Las calles de Ciudad Obregón han sido escenario de violentos crímenes relacionados en su mayoría con tráfico de drogas, parte que le corresponde resolver al gobierno federal; pero con muy elevados delitos del fuero común que le corresponde resolver a la autoridad municipal, como robos a casas, a comercios, asaltos, etc.

Y tal como dijo el Maloro para justificar decisiones polémicas, el Tinito expresó que en estos primeros 365 días de gobierno ha tomado decisiones difíciles porque fue electo para ayudar a que las cosas buenas sucedan no para cuidar su imagen, ni su popularidad.

Esto también va en respuesta al fuego amigo, dado que desde su propio partido ha sido duramente criticado por haber llevado a cabo de manera irregular un desventajoso contrato concesionándole por 25 años el servicio de recolección de basura a la empresa española TECMED, decisión que tendrá un alto costo para la ciudad y compromete recursos de las próximas seis administraciones municipales.

Teniendo al procurador general de justicia, Rodolfo Montes de Oca Mena, como representante personal de la gobernadora Claudia Pavlovich, Félix Chávez señaló entre sus logros un riguroso plan de austeridad, ahorro en gasto corriente, saneamiento financiero en las dependencias gubernamentales, así como las inversiones en obra pública en materia de agua potable, pavimento, vivienda, entre otros.

Y reconoció que el municipio vive un serio problema de seguridad pública con el regreso de la violencia producto del consumo y tráfico de drogas.

Tanto el Maloro Acosta como el Tinito Félix aseguraron que el año 2017 será de despegue y transformación de Hermosillo y de Cajeme. Ojalá así sea, por el bien de sus ciudadanos, aunque el panorama que pinta el gobierno federal no luce nada bueno.

Por hoy hasta aquí la dejamos. Sean felices.

Hasta la próxima.

Contacto: corneliomontano@hotmail.com

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