Tercera Llamada

Ismael Estrella Guerrero

 

La falta de atención y el saqueo

¿Desde cuándo se pregona el saqueo que las zonas arqueológicas de Sinaloa sufren y no encuentran la manera de solucionarlo?

¿O será que ya no lo denuncian por qué se acabaron las piezas que existían y que en su mayoría se vendieron a turistas extranjeros, por no decir gringos y canadienses?

Pero no solamente las regiones antiguas, también están lugares que por su historia han trascendido a través de los siglos y no son aprovechados como recursos turísticos.

hqdefaultSon conocidos los sitios que la Secretaria de Turismo promociona o publicita para que los visiten y desde luego ocasionen una derrama económica; sin embargo, hay otros que no reciben nada de nada.

¿Ejemplos? Hay muchos.

Me ubicaré únicamente en el sur de Sinaloa, porque si me dedico a todos los municipios tendría que mencionar a los 18 municipios que tiene el Estado; así de rica es esta veta.

Son lugares que pese al correr de los años siguen conservándose, aunque no se sabe de algún programa por lograr su rescate.

El caso de las Labradas- a 51 kilómetros al norte del puerto de Mazatlán- es un caso interesante.

Es una comarca que por su característica llama poderosamente la atención.

Sus decenas de petroglifos la convierten en un destino único en su género, pero que para llegar a él aún requiere de guías porque no existe un camino bien señalizado. Hay marcas, pero no son las llamen la atención de propios y extraños.

Lo curioso es que relativamente hace pocos años que empezaron a considerarlo como un sitio histórico-turístico-cultural.

Es cierto que los más viejos saben de su existencia, pero, ¿hasta cuándo las autoridades correspondientes empezaron a darle su pedestal preponderante?

Y de este modo existen otros puntos que por su valía y concepto bien pudieran ser tomados en cuenta, como los petroglifos que existen en el Tablón II, perteneciente a Rosario- adelante del Huajote, municipio de Concordia-, o como las ruinas de lo que fuera la iglesia en la Hacienda de Guadalupe, entre Pánuco y Copala, en el mismo municipio, que de acuerdo a su historia, en el siglo XVI recibió la bula papal con la gratificación “de que todo aquel que cruce su umbral, le serán perdonados sus pecados”. Aprovecho para decirles que ya pasé por ahí.

O sea, estoy bendito, pero con muchas deudas por pagar aún.

Pudiéramos enumerar una larga lista de lugares que pueden tener las mismas condiciones culturales, y no solamente del sur de la entidad.

Si así no se dan abasto con lo que tienen, es cuestión de imaginarnos sí ampliaran más el número de partes que tendrían que cuidar.

Desgraciadamente no han mostrado las ganas de preservarlos intactos.

No es la primera vez que hablamos de este tema.

Y si no, otro recuerdo.

Chametla, considerado el primer puerto del Pacífico que tocaron los españoles en su paso por estas tierras, durante mucho tiempo fue el lugar preferido de los que se dedican a la compra- venta de piezas prehispánicas.

Los mismos moradores del lugar escarbaban la tierra y sacaban preciosas figurillas con siglos de antigüedad y las vendían a precios irrisorios, principalmente a extranjeros que ya sabían de esa “veta ancestral”.

Otro más.

En Mazatlán, tenemos el Museo Arqueológico que data de 1989- ubicado en un edificio de principios del siglo anterior- que en sus inicios fue bien promocionado y cuidado.

Actualmente es nuevamente un edificio viejo más en el llamado Centro Histórico.

Y dicho esto por la poca o nula atención que le han prestado.

Joel Barraza, antropólogo, y primer director del sitio, nos comentó en su momento que era una lástima que lugares como ese museo estén en el abandono por el descuido que las autoridades correspondientes han mostrado al respecto.

¡Ah! Pero eso sí, cuando de posar para la foto se trata, son los primeros que se apuntan.

ismael.estrella@live.com.mx