Según la Cuenta Pública de 2015, el exgobernador elevó en 115 millones 262 mil pesos los gastos la partida 36101 relacionada con difusión por radio, televisión y otros medios de mensajes sobre programas y actividades gubernamentales.

 

Fuente: Proceso.com.mx

HERMOSILLO, Son. (apro).- El ex mandatario Guillermo Padrés Elías incrementó en 357% la difusión de su gobierno en el último año de gestiones.

Según la Cuenta Pública de 2015, el exgobernador elevó en 115 millones 262 mil pesos los gastos la partida 36101 relacionada con difusión por radio, televisión y otros medios de mensajes sobre programas y actividades gubernamentales.

El dispendio mediático se dio de los 44 millones 718 mil presupuestados y autorizados por el Congreso local a los 159 millones 980 mil pesos, sobre todo en la secretaría Educación y Cultura (SEC), con 28 millones 364 mil pesos, la oficina del propio Padrés con 20 millones 445 mil pesos; Salud estatal con 19 millones 259 mil pesos, y Seguridad con 13 millones 719 mil pesos.

La disposición desordenada de los recursos también se registró en la Secretaría de Desarrollo Social de Sonora (Sedesson), al encontrarse que el extitular de esta dependencia, Luis Plascencia Osuna, cobró por años la pensión de 685 ancianos fallecidos desde 2009.

Esa avaricia llevó al ex servidor público a adjudicarse, a lo largo del sexenio, 685 mil pesos anuales de adultos mayores ya sin vida, según actas de defunción expedidas por la Dirección de Registro Civil.

En la revisión del Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización (ISAF) al ejercicio fiscal de 2015 se destaca que todavía ese año se desviaron recursos a cuentas particulares del Programa Crecer con Adultos Mayores

El más antiguo de los expedientes en manos de Osuna y Padrés data del 11 de octubre de 2009, del beneficiario CAMAGP-00057, avencindado en Agua Prieta, quien en información contable cobró su apoyo económico todavía en 2015. El mismo modus operandi se repitió en los 684 casos restantes.

De acuerdo con el informe oficial, la Secretaría de la Contraloría General fue notificada sobre este saqueo con el fin de que se promueva el fincamiento de responsabilidades contra quien o quienes resulten responsables de ese ilícito.

El desfase presupuestal también se trasladó a la partida 31901, denominada Servicios integrales y otros servicios, que no es más que un fondo para ejercer de manera discrecional los recursos, o casi, debido a que sólo requiere una ligerísima comprobación.

A este rubro, al que se le asignó medio millón de pesos para el ejercicio fiscal anterior, se le infló de facturas hasta toparlo en 88 millones, es decir, un sobregiro de 17 mil 292%.

La autoridad fiscalizadora únicamente observó –sin aplicar sanción alguna– que la Secretaría de Seguridad fue la que sobreejerció 80 millones 182 mil pesos, y los 7 millones 534 mil restantes se los adjudicó la Secretaría de Hacienda estatal, la dependencia encargada de vigilar el correcto destino de los recursos

El servicio de inteligencia gubernamental también operó sin recato presupuestal. En la partida 31601, denominada Servicios de telecomunicaciones y satélites, tenía autorizados gastar 314 mil pesos, sin embargo, reportó un gasto extraordinario de 15 millones 784 mil pesos, una diferencia de 4 mil 926% entre lo aprobado y lo devengado.

Como informó Apro el 19 de octubre pasado, en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se detectó un grupo de 57 atacantes cibernéticos en el Centro de Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) contratados durante la administración estatal de Guillermo Padrés.

El titular de la dependencia, Adolfo García Morales, explicó aquella ocasión que cada uno de uno de estos servidores públicos se dedicaba a ensalzar y defender la imagen del exgobernador Padrés, y por tal servicio recibía un pago mensual de 12 mil pesos más prestaciones.

El gobierno estatal erogaba anualmente 8.2 millones de pesos en estos “trolles”. A lo largo del sexenio, la cifra alcanzó los 49.2 millones en pagos a estos “bots”, quienes tenían como primordial encomienda neutralizar en el ciberespacio a los críticos del exgobernador panista.

“Se encontraron a estas 57 personas en labores no propias del C4, contratados como supuestos operadores, de nivel 8, pero no tenían labores específicas del organigrama”, afirmó hace casi un año el secretario García Morales.

Dispendio en compensaciones

Entre los gastos más incomprensibles se encuentran los 126 millones 951 mil pesos que los colaboradores cercanos del panista Guillermo Padrés se asignaron en autocompensaciones al 30 de septiembre de 2015, unos 16 días antes de que concluyera la administración.

Los titulares de la secretaría de Educación y Cultura (SEC), PGJE y del Instituto Sonorense de Infraestructura Educativa (ISIE) se elevaron el salario en más de 30 mil pesos y se autofiniquitaron con bonos que iban de los 20 mil pesos al medio millón.

El capítulo oscuro de Padrés en su paso por la administración pública de Sonora podría concluir con el remate de 73 vehículos oficiales con seis años de antigüedad comprados en 11 millones 114 mil pesos y vendidos a los propios funcionarios en 541 mil pesos.