CIUDAD DE MÉXICO, a 2 de octubre de 2017.- La dirigencia nacional de la agrupación perredista advierte que con “descarado oportunismo demagógico, el PRI está planteando tirar a la basura avances fundamentales que la sociedad ha conseguido en 40 años y volver a los tiempos del partido casi único”.

Señala que “manipulando la consternación social el PRI propone acabar con el financiamiento público a partidos y la representación proporcional sin otra racionalidad que el cálculo electoral para aferrarse al poder”.

Considera que “la discusión es necesaria, pero debe darse con seriedad y responsabilidad, sin alaridos y sin violar la Constitución”

La dirigencia nacional de Iniciativa Galileos hace un llamado a los partidos de oposición a no caer en la burda trampa que pretende tender el PRI con la propuesta de eliminar el financiamiento público a partidos, así como la desaparición de diputaciones y senadurías de representación proporcional.

En un manifiesto firmado por Fernando Belaunzarán, Guadalupe Acosta Naranjo, Miguel Alonso Raya y Jorge Martínez, la agrupación perredista advierte que “México vive momentos excepcionales y todos tenemos que estar a la altura de las circunstancias para enfrentar con éxito la emergencia, pero sería contraproducente y pernicioso que, bajo el pretexto de la tragedia humanitaria, nos lleven a una tragedia democrática”.

Critican que “con descarado oportunismo demagógico, el PRI está planteando tirar a la basura avances fundamentales que la sociedad ha conseguido en 40 años y volver a los tiempos del partido casi único”.

“Manipulando la consternación social por los daños del sismo y la legítima indignación ciudadana por las carencias y excesos de la clase política, el partido en el gobierno quiere legislar no en la premura sino en la histeria para acabar de un plumazo con el financiamiento público a partidos, hoy excesivo, y con la representación proporcional sin otra racionalidad que el cálculo electoral para aferrarse al poder y recuperar a la mala la hegemonía que tuvo en el siglo pasado sin reparar en las funestas consecuencias”, añaden.

Reiteran que “los ciudadanos dieron ejemplo de solidaridad y reaccionaron de manera eficaz, generosa e inmediata a lo acontecido. El Estado mexicano no puede hacer menos, es su responsabilidad irrenunciable, hay que ver por los damnificados e iniciar la reconstrucción, lo cual implica, entre otras cosas, reorientar el gasto público”.

Sin embargo, alertan, “una cosa es atender la emergencia y otra cambiar el modelo político-electoral sobre las rodillas para beneficiar al partido en el gobierno, a costa de la transparencia, la equidad, la autonomía y la representación. Llamamos a la oposición (PRD, PAN, MC y Morena) a no caer en la burda trampa del PRI”.

Reconocen que “los recursos públicos que por disposición constitucional reciben actualmente los partidos son excesivos, deben revisarse y existen diversas iniciativas en el Congreso para reducirlos…Es necesario avanzar en disminuir los costos de nuestra democracia sin que ello signifique distorsionarla y para ello se requiere partir de premisas correctas”.

“El dinero público es mucho más fácil de fiscalizar que el privado, de hecho, en ese rubro el problema que tenemos es con el dinero ilegal en las campañas. PEMEXGATE es un caso emblemático del financiamiento ilegítimo con recursos públicos y Los amigos de Fox con privados; ambos mecanismos ilegales se favorecerían si la propuesta del PRI se aprueba”, destacan.

Opinan que “las razones por las que en 1996 se estableció privilegiar el financiamiento público sobre el privado mantienen vigencia: es más transparente, genera equidad en la contienda y previene que los partidos sean prisioneros de intereses privados y, en el extremo, delincuenciales.

Plantean que “es verdad que se necesita avanzar más al respecto, que los problemas que se buscaban resolver subsisten en alguna medida…pero acabar con el financiamiento público sería tirar al niño con el agua sucia y permitir que los vicios no resueltos se institucionalicen y que, en lugar de abrir a la partidocracia y terminar con sus excesos, se dé paso a una plutocracia corrupta al servicio de poderes fácticos en un régimen autoritario”.

“Al PRI no le basta con proponer que los partidos no tengan financiamiento después de mostrarnos en las elecciones del Edomex lo que es poner todo el aparato de gobierno, local y federal, al servicio de su candidato. Quieren revertir el primer avance democrático que se logró frente al régimen de partido de Estado”, precisan.

Alertan que “justificar retrocesos autoritarios con ahorro de recursos es un absurdo, pues las miradas simplonas van a acabar concluyendo que las dictaduras son más baratas”, precisaron.

Consideran que “la discusión es necesaria, pero debe darse con seriedad y responsabilidad, sin alaridos y sin violar la Constitución pretendiendo modificar las reglas de la elección de 2018 una vez que ya comenzó el proceso electoral. No pensaremos correctamente el modelo hacia el futuro si se insiste en subordinarlo a la próxima elección”.

Desde su perspectiva, el “PRI se aprovecha de la tragedia y demuestra un cinismo proverbial. Hemos visto cómo sus gobernadores desvían muchos millones del presupuesto a sus bolsillos y cómo en los escándalos de corrupción de HIGA, OHL, Odebrecht y la Estafa Maestra, vinculados a ellos, ha reinado la impunidad”.

“Con esas fuentes de financiamiento, quitando los recursos públicos a la oposición y sobrerrepresentándose en los congresos, es como esperan no sólo mantener el poder a pesar de la administración desastrosa que padecemos sino regresar al régimen presidencial de partido casi único, en donde se entienden con los poderes fácticos, cuidando sus intereses, al tiempo que aprovechan el poder público para enriquecerse. No lo podemos permitir”, señalan.

Afirman que “en Iniciativa Galileos hemos sido consistentes promotores del Frente Ciudadano por México y estamos convencidos que ése es el camino para transformar al país. Tenemos muchas coincidencias con los planteamientos dados a conocer por los tres presidentes, pero tenemos una única diferencia sustancial referente al financiamiento a las fuerzas políticas con registro”.

“Buscamos construir una gran alianza que trascienda las elecciones desde la pluralidad y, por ello, consideramos que es legítimo y saludable discrepar. Llevaremos la discusión al seno del Frente y esperamos ser escuchados y convencer”, concluyen.